Bien sabemos que la manera en que cuidamos nuestra ropa tiene una gran repercusión en su sostenibilidad, por el enorme gasto energético que tiene una prenda después de ser fabricada (por todas las veces que se lava, seca y plancha en vida útil), entonces tenemos que centrar la atención en el diseño que puede suponer un gran cambio.

Sin lavar

Con el fin de bajar el impacto ambiental en el cuidado de las prendas después de su producción, la marca japonesa Konaka, junto al diseñador Yamamoto y el sastre John Pearse desarrollaron el “Shower Clean Suit”, trajes que se pueden lavar con un chorro de agua templada y se seca sin quedar arrugado (para evitar el gasto energético de la plancha).

Es un traje hecho de lana y fibras solubles al agua. El traje se sumerge en agua después de su confección, de manera que las fibras solubles al agua se disuelven y crean un tejido hecho de lana y multitud de cavidades que permiten que el agua pase fácilmente entre las fibras, llevándose la suciedad consigo.

 

Diseñado para mancharse

Otro diseño con el mismo objetivo es el sweter “No Wash” de Beeky Earley y Kate Fletcher. Diseño para no lavar o lavar menos. Diseñado con la inevitable acumulación de manchas que puede sufrir una prenda durante el tiempo, se estampa en la prenda una “mancha”. Esto es algo que va completamente en contra de la táctica habitual de borrar cualquier señal de desgaste y de lavar manchas.

El vestido de Lauren Devenney, ofrece una nueva perspectiva sobre la ropa socia con prendas diseñadas para resistir olores y para ser manchada que dejan respirar al cuerpo y a la prenda (algodón y lino), a demás de hechuras holgadas, con ventilación, con estampado de manchas y salpicaduras. Y es así que con cada macha la prenda se actualiza en vez de estropearse.

 

El planchar es otro gasto energético importante, al planchar una prenda con vapor se gasta la misma energía que se usó en lavarla (es menor si la plancha se usa sin vapor). Planchar elimina las arrugas del tejido, y al igual que el lavado, “embellecen” la prenda al darle un aspecto elegante, cuidado y limpio. Como el planchado es una parte fundamental del cuidado de la prenda, se han creado textiles que no se arrugan, pero esto genera un mayor impacto en el medio ambiente (por los químicos que se utilizan en el acabado del tejido).

 

Diseñado para arrugarse

Otro proyecto que se desarrolló es la camiseta arrugada de Muji, elimina por completo la necesidad de planchar. Tiene una mezcla de algodón y poliéster, fibras que van a ayudar a mantener las arrugas con el uso.

Shrink Wrap T Shirt Gray S Otro diseño que se ha probado en el mercado con éxito son prendas estampadas con arrugas, esto genera un efecto visual, ya que se ven arrugas en lugares donde la polera no está estampada.  Estas y otras técnicas de que se están usando como efectos visuales aplicadas a la sostenibilidad ofrecen un sin fin de soluciones posibles.

Un diseño que beneficia al consumidor (por que se ahorra tiempo de planchado) y al mismo tiempo sostenible.